viernes, 29 de octubre de 2010

Discurso sobre la Abolición de las Mitas en la Corte de Cádiz

José Joaquín de Olmedo fue un notable guayaquileño que luchó por su patria para que se respetaran las leyes y dejar esa manera de gobernar obsoleta que hacía que la nación se quede sumergida en el olvido, fue un notable revolucionario que dio todo de si para que Guayaquil y todo el país sea libre de ese yugo español que tanto nos oprimía.

Este impresionante señor fue un gran político y poeta, nació en Guayaquil el 19 de marzo de 1780, sus estudios secundarios los efectuó en el Colegio de San Fernando de Quito y en la universidad de San Marcos de Lima donde seguía Leyes. Cuando fue mandado a Las Cortes de Cádiz pronunció el 12 de agosto de 1812 su célebre discurso sobre la abolición de las mitas, el cual tuvo una gran acogida y gracias a este se abolió la ley de las mitas; el diputado Castillo empezó la disputa y las cortes aprobaron la abolición.

El discurso ha sido publicado varias veces desde que Vicente Rocafuerte le dio una gran importancia y lo envió a la imprenta de Londres. Gracias a este asombroso discurso se pudieron cambiar las leyes en  las colonias donde gobernaban los españoles. La corte suprimió las dificultades que impidieron el uso y ejercicio de la libertad civil de los españoles de ultramar y dieron a  conocer los medios para fomentar la agricultura, la industria. Se dictaron algunas leyes entre ellas es la de que se eliminen las mitas y que los esclavos ya no estén sometidos a esa clase de prejuicio que era una situación muy deplorable en donde no tenían descanso y vivían en situaciones infrahumanas.

También los indios quedan absueltos de todo trabajo que tenga que ver con servicio personal y desde ese momento se lo debe respetar y no maltratarlo como se lo hacía antes. Otra ley es que se le tenía que repartir al indio que sea casado o mayor de 25 años de edad un latifundio a cada no se le asignará la porción de la tierra. En la mayoría de los colegios deben de haber becas y esta se les proveerá a los indios para que pueda ser educado y tenga una mente mas amplia hacia la cultura, si alguna persona no llega a obedecer las leyes dictadas merecerá un severo castigo.

En una parte del discurso José Joaquín de Olmedo cita a Homero con el siguiente fragmento:
Homero decía que quien pierde la libertad pierde la mitad de su alma; y yo digo quien pierde la libertad para hacerse siervo de la mita pierde su alma entera.  Y esta es, poco menos, la condición de los mitayos.
Con esto él quiere decir que uno ya no es dueño de su vida porque literalmente se la vende al amo, porque simplemente debe recibir órdenes y le gusten o no debe de cumplirlas. En ese tiempo no se respetaba la opinión de los demás y simplemente un debía quedarse callado porque si llegaban a quejarse les ponían castigos fuertes, esa época fue muy dura para nuestros antepasados.
Esto tuvo mucha importancia en dicha época, el discurso habla sobre muchas crueldades que hubo en el país de parte de los españoles y hablaba sobre las condiciones de los indios y recalcaba que ellos lo único que hacían era esclavizar al pueblo y no cumplir con su verdadero deber que era evangelizar, hacerlo estudiar. 



Las mitas era el trabajo obligatorio que los indios debían cumplir en las minas, esto consistía en que las haciendas debían dar un numero determinado de indios para los trabajos, el trato que recibían por parte de los españoles eran inhóspitos, ahí se cometían demasiados abusos y atrocidades. En un fragmento del discurso dice esto:
«¿Pero por qué me he detenido a referir los males, los abusos y perjuicios que traen consigo las mitas, cuando para ser abolidas les basta el ser en sí injustas, aunque fueran ventajosas? Esta injusticia se funda (y ya no son precisas las pruebas) en que la mita se opone directamente a la libertad de los indios, que nacieron tan libres como los reyes de Europa. Es admisible, señor, que haya habido en algún tiempo razones que aconsejen esta práctica de servidumbre y de muerte; pero es más admirable que haya habido leyes que la manden, reyes que la protejan y pueblos que la sufran».
Aquí da a decir que todos somos iguales y libres pero esta labor nos hundía en la esclavitud y no nos dejaba conseguir esa libertad que tanto anhelaban, este discurso fue muy reconocido porque marca una gran trascendencia y gracias a el nuestra historia pudo cambiar.  
Karla Rivera Herrera

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